Es la primera vez que participo en uno de sus retos y aunque casi me pilla el toro con la fecha, por mis problemas con la conexión a internet, (ruego me disculpes Carmen) al final ha merecido la pena el resultado. La base de la receta es la misma que nos propone, gambas con bechamel, pero he decidido cambiar la presentación habitual, por esta en forma de medallón. Es un poquito más latosa pero creo que es original, y me encanta ver la cara de la gente al probarlo ya que hasta que se le da el primer mordisco no te encuentras con la sorpresa. Ideal como entrante y para incluir en una buena bandeja de canapés.
INGREDIENTES
1litro de leche
80 gr. de mantequilla
60 gr. de harina
Sal
media cebolla
1 clavo de olor
Nuez moscada, al gusto
Pimienta, al gusto
Gambas enteras (12 uds.)
2 huevos
Pan rallado
Aceite de oliva suave o de girasol.
Pan rallado
Aceite de oliva suave o de girasol.
1. Ponemos en un cazo la leche junto con la cebolla y un clavo de olor y dejamos que hierva, sacamos del fuego y reservamos.
En otra cazuela ponemos la mantequilla y dejamos que se derrita, en ese momento añadimos de golpe la harina, bajamos el fuego y removemos durante unos tres minutos para que la harina quede bien cocinada y no nos aporte a la bechamel ese sabor a harina cruda que queda a veces. Procuraremos que no se tueste ni que se ponga demasiado dorada, en este punto añadimos la leche pasándola por un colador para que no vaya ninguna impureza, añadimos la sal y la nuez moscada. Removemos con las varillas sin parar hasta que espese. Tiene que quedar espesa, sin pasarse, por que al enfriar tiene que poder ser manejable.
2. En una olla ponemos agua a hervir con tres hojas de laurel y sal. En cuanto rompa a hervir añadimos las gambas limpias y dejamos que se cuezan tres minutos. Escurrimos y reservamos.
3. Disponemos unos moldes redondos, y en cada uno ponemos una buena cucharada de bechamel.
4. Encima le ponemos la gamba pelada entera (no le he hecho foto) y cubrimos con otra buena cucharada de bechamel.
Dejamos enfriar y metemos en la nevera, mejor es dejarla de un día para otro para que coja consistencia.
2. En una olla ponemos agua a hervir con tres hojas de laurel y sal. En cuanto rompa a hervir añadimos las gambas limpias y dejamos que se cuezan tres minutos. Escurrimos y reservamos.
3. Disponemos unos moldes redondos, y en cada uno ponemos una buena cucharada de bechamel.
4. Encima le ponemos la gamba pelada entera (no le he hecho foto) y cubrimos con otra buena cucharada de bechamel.
Dejamos enfriar y metemos en la nevera, mejor es dejarla de un día para otro para que coja consistencia.
Desmoldamos con cuidado, para que los bordes nos queden más perfectos podemos pasarle un cortapastas redondo untado con un pelín de aceite.
En un plato pondremos los 2 huevos batidos y en otro el pan rallado, empanamos y freímos en aceite de oliva suave abundante. Dejamos escurrir encima de papel absorbente para sacar el exceso de aceite.
Servir templados, acompañados con una buena ensalada. Buen provecho.






